...reclamos.
Yo le digo "El Bebé" porque así parece. Es demandante,chilletas y maldita sea, tan dulce. No puedo con él.
Es El Bebé.
Y puede ser bueno,malo o guapo. Ninguna vez las tres juntas.
El Bebé algunas veces se encarga de dar cariños,aunque casi siempre se dedica sólo a exigirlos.
El Bebé jamás le pidió un deseo a mi estrella.
No tiene tiempo. No tiene género, ni tiene sexo.
No cree en los poderes de las flores ni los mensajes de las nubes. No escucha mis poemas ni canta conmigo cuando me embriago.
Se asusta y segrega cuando esto ocurre.
Y de cuando en cuando,yo sé que me espía,me mira bailar sola. Se asoma a mi circo.
Envalentonado al cabo del rato El Bebé simplemente me azota con maldiciones y nos comparte a todos los presentes con suma elegancia y a todo su ancho su número clásico,el más famoso de todos,que verdaderamente no admiré nunca, titulado: Todos sus reclamos.
No sé cómo empezó todo.Pero ya están en todas partes.
Me marean y me machacan con cada paso. Hoy resultó también con cada foto.
Ahí están muy jodones todos cantando ante mi vida desde este día que me encontré a solas otravez con ellas. No sé porqué.
Y dicen cosas y gritan majaderías.
Me hielan de pronto y me enternecen ahora.
Pero en su entonces, no dije nada.
Porque aprendí por fin algo acerca del tiempo,las fotos y su escape. Cada disparo es un adiós.
Y es comprensible.
Es una advertencia de que el tiempo se se tiene que ir,se va y si lo crees quizá todavía queda un poco.Pero de lo que has visto hace tantito ya no queda nada sino la foto, y todo esto no es más que un tren. Con pasajeros,estaciones del año y rumbos.
Como sea,el tren no paró ni un poco para platicar acerca del discurso de las olas,ni siquiera para bailar desnudos bajo el humo espeso. Por todas las horas, en no sé donde. En donde sea.
El Tiempo se escapó con El bebé por la madrugada,un viernes.
Otravez no dije nada.
Hoy sólo traigo las fotos y sus ojos.
Marchan a mi lado o me persiguen. Como un sabor.
Es un nahual.
Así que este debe ser el mapa acotado con todos los momentos en que otravez me atravesé con su presencia picosa en mi pensamiento y trayectoria.Acá se encuentra el loop y ritmo de sus bailes exóticos y predicamentos en mis recuerdos inmediatos.
Están todas las vocecitas cansadas de las piadosas e innecesarias recomendaciones y reformas, de sus juicios que tanto me irritaban.
Y que por esta noche de frío ,supongo que extraño.











